Estado Actual de la Galaxia
Las Cenizas de la Humanidad
LA CAÍDA DEL GRAN IMPERIO DE LA HUMANIDAD
Hace eones, la humanidad alcanzó un cénit de poder nunca antes visto. Las propias estrellas se doblegaron a la voluntad del Gran Imperio de la Humanidad que no conocía fronteras, extendiendo su dominio por el cosmos con una ambición insaciable. Conquistaron mundo tras mundo, creyéndose los amos indiscutibles de la galaxia... hasta que se toparon con los Elfos Azules.
Llamados así por su asombroso parecido a los seres mitológicos de la antigua Tierra, esta raza celestial poseía un poder que desafiaba toda lógica y tecnología humana. La guerra que siguió no fue un conflicto; fue un exterminio. El Gran Imperio de la Humanidad, alguna vez majestuoso y colosal, fue arrasado por completo. La Vía Láctea ardió y el Sistema Solar —la mismísima cuna de la humanidad— fue aniquilado hasta quedar reducido a cenizas cósmicas.
LA INTERVENCIÓN
La raza humana habría sido completamente borrada de la existencia de no ser por la intervención de los Dragones Astrales. Estas entidades antiguas y enigmáticas lograron aplacar la furia de los Elfos Azules, convenciéndolos de que los restos esparcidos de la humanidad ya no representaban una amenaza para el orden cósmico.
UNA HEGEMONÍA FRACTURADA
Salvada de la aniquilación total, la humanidad quedó en ruinas. Despojados de su poder central, los supervivientes quedaron dispersos por la galaxia como pequeñas y aisladas células de resistencia. Los elfos azules se aseguraron de destruir sistemáticamente a cualquier facción que lograra acumular algo de verdadero poder, impidiendo que el Gran Imperio de la Humanidad volviera a alzarse.
Al pasar de los milenios, los pocos afortunados olvidaron lo que una vez fueron. La historia del Gran Imperio de la Humanidad se convirtió en mito y leyenda. Hoy en día, cada pequeño remanente se autoproclama como el único y verdadero heredero del antiguo Gran Imperio de la Humanidad. Este delirio ha provocado guerras constantes y brutales. Una humanidad desorganizada lucha ahora en una batalla desesperada por reconstruirse, devorándose a sí misma bajo la ciega esperanza de que, al consumir a sus hermanos, encontrarán la fuerza suficiente para recuperar las estrellas.
Los Dragones Astrales
Los Observadores Eternos del Equilibrio Cósmico
GUARDIANES DEL VACÍO
Los Dragones Astrales son entidades antiguas y enigmáticas cuya existencia precede incluso al surgimiento de los primeros imperios. No pertenecen al plano físico tal como lo entendemos, sino que se manifiestan como gigantescas concentraciones de energía y conciencia cósmica.
UNA INTERVENCIÓN DIVINA
Durante la Guerra de los Condenados, cuando la humanidad estaba al borde de la extinción total a manos de los Elfos Azules, los Dragones Astrales emergieron del vacío profundo. Su sola presencia fue suficiente para aplacar el fuego de las estrellas celestiales y forzar una tregua que salvó los restos de la humanidad.
EL EQUILIBRIO
No gobiernan, ni exigen adoración. Simplemente observan. Sin embargo, se dice que su influencia silenciosa es lo que mantiene a raya a los Elfos Azules, asegurando que ninguna raza vuelva a alcanzar el poder suficiente para amenazar el tejido de la realidad misma. Para los Dragones Astrales, la humanidad es solo una mota de polvo en la historia del universo, una mota de polvo que decidieron preservar.